viernes, 26 de agosto de 2016

Carta abierta a Pablo Iglesias (que supongo que no leerá)






Señor Iglesias:

Asisto atónito a sus declaraciones en las que lamenta que Arnaldo Otegi no pueda concurrir a las elecciones vascas del próximo día 25 de septiembre por su condena a inhabilitación para cargo público.

A ver si lo he entendido bien: según su teoría un imputado por corrupción, que no es otra cosa que alguien acusado pero del que aún no se ha demostrado nada, no puede presentarse a las elecciones porque no es digno ni de optar a un puesto público. Sin embargo el señor Otegi, condenado por secuestro y pertenencia a una organización terrorista ha de poder optar al mismo cargo porque son los “vascos y vascas” los que han de decidir.

¿Cómo se pueden conjugar ambas cuestiones? ¿Cómo puede considerarse más grave la presunta complicidad con los que roban que la complicidad demostrada con los que asesinan?

Entiéndame bien, no pretendo disculpar a nadie. Esto no es un “y tú más”. Aquí nadie propone que se reduzca ni un ápice la lucha contra la corrupción, no hablamos de eso sino de la doble vara de medir, que es sangrante… en este caso de forma literal.

Usted propone que los acusados de un delito de corrupción sean apartados de toda posibilidad de acceder a un cargo público, saltándose detalles de cierta relevancia como la presunción de inocencia, claves en un estado de derecho. Puedo entender, aunque no la comparta, su postura de máximos respecto a los imputados pero no me encaja con esta actitud de colegueo con quienes la justicia ha determinado que son miembros de una organización asesina.

Hablar de caciquismo en esto es ridículo. Otegi ha sido condenado tras un proceso legal en que ha podido defenderse, algo mucho más garantista, lento y farragoso que coger a un señor por la calle y meterlo en un zulo, poner una bomba en un supermercado o descerrajar un tiro en la nuca a quien piensa diferente. Las víctimas de ETA jamás se van a poder presentar a nada, lamentablemente.

Espero sinceramente que rectifiquen este tipo de posturas.

Reciba un atento saludo.

jueves, 25 de agosto de 2016

¿Tienen que ser rentables los autobuses urbanos de Lugo?

En una entrevista publicada por el diario El Progreso nuestra alcaldesa, Lara Méndez, asegura que el transporte público “no tiene por qué ser rentable”. Estoy totalmente de acuerdo con ella.

La administración se supone que tiene que seguir, entre otros, dos criterios que podrían parecer antagónicos: el de eficiencia y el de eficacia. El primero quiere decir que se han de emplear los menores recursos posibles para un fin y el segundo que hay fines que hay que cumplir necesariamente, sea cual sea el coste.

Vámonos a los ejemplos, que ilustran muy bien la cosa. Que un núcleo rural esté aislado no exime a la administración de prestarle ciertos servicios básicos a las que toda vivienda tiene derecho. Eso es el criterio de eficacia. Pero prestar esos servicios de la forma menos costosa posible es la eficiencia.

En el caso que nos ocupa el Ayuntamiento de Lugo ha de prestar un servicio eficaz con las líneas de autobús (han de cumplir unos mínimos) aunque eso suponga sacrificar parcialmente la eficiencia. Posiblemente hay líneas urbanas que son muy caras de mantener y tienen pocos usuarios, pero es necesario conservarlas porque sus pasajeros tienen el mismo derecho a usar el transporte público que los que viven en zonas en las que sale más rentable.

Hasta ahí estoy de acuerdo con nuestra alcaldesa, Lara Méndez. Sin embargo hay un punto importante que se salta: ¿por qué no es eficiente nuestro transporte público? Aun coincidiendo en que hay líneas que nunca serán rentables ni tienen por qué serlo ¿no creen ustedes que con el pastón que nos cuestan los autobuses deberían funcionar mejor?

Encima de no funcionar los anuncios
presumiendo de la inversión siguen ahí
No tiene sentido que se hagan inversiones costosísimas en sistemas modernos como el de los paneles informativos digitales que llevan más tiempo sin funcionar que el que estuvieron en servicio (duraron pocos meses). No es lógico que el autobús pase ¡antes! de su hora, y que se cree en los usuarios una sensación de incertidumbre absoluta, sin saber si han de esperar 5 minutos o 50. No es normal que estés esperando en la parada casi una hora y no pase ninguno y de repente lleguen cuatro al mismo tiempo que hacen muy similares recorridos…

Estoy de acuerdo con Lara Méndez en que el servicio no tiene que ser rentable, pero sí tiene que ser eficaz y en Lugo no lo es. Para nada.

Si el usuario tuviera información completa y veraz sobre recorridos y horarios, si estuviéramos seguros de a qué hora va a pasar el autobús por una determinada parada, hacia dónde va y cuánto va a tardar otro gallo nos cantaba.

Paneles informativos de Gran Canaria. Exactos y claros.
Recientemente estuve de vacaciones en Gran Canaria y me sorprendió que en cada parada del urbano figura la tabla de los autobuses que pasan y a qué hora y minuto lo hacen. Obviamente hay un margen de error y si te dice que pasa a las 18:23 aunque esperes dos o cinco minutos no hay un gran problema. O al menos no tanto como cuando te dicen que “ha salido de Garabolos a las 18:00” y ¡búscate tú la vida para saber a qué hora pasará por aquí!

Lugo es una ciudad razonablemente lineal, con una gran espina dorsal formada por las avenidas de La Coruña, Ramón Ferreiro, y de Madrid, con ramificaciones laterales e incluso un segundo eje desde Sagrado Corazón hacia Fonte dos Ranchos. No puede ser tan complicado organizar un sistema efectivo y que funcione, y más gastando la barbaridad de dinero que se gasta.

Dice Lara Méndez que tienen hasta febrero para rediseñar el sistema, ya que es el plazo que se han dado según el concurso, que volvió a ganar Monbus. En torno a este asunto han aprovechado para montar un poco de circo mediático con las consultas por barrios, aunque vamos a dar el beneficio de la duda y creer que es para recoger las opiniones por zonas, que es algo positivo.

Sin embargo el sentido común nos permite hacer preguntas sin tener que ir a hacer campaña de barrio en barrio. Por ejemplo: pensando en esa frase de no empezar la casa por el tejado… ¿no sería más lógico hacer el nuevo esquema y después sacar a concurso la concesión? ¿No les parece que tendría más sentido que la empresa que opta a gestionar el servicio sepa qué servicio va a gestionar? Porque de lo contrario lo normal es que presione para que los cambios sean mínimos ¿No sería de Perogrullo que el usuario reciba información real y concreta sobre los recorridos y paradas en lugar de las adivinanzas a las que nos hacen jugar?

Los lucenses ponemos un montón de recursos en un sistema de transporte público que funciona tarde, mal y a rastras. Es deficitario, vale, eso lo puedo aceptar, pero es que encima no es eficiente. No tiene lógica.

miércoles, 24 de agosto de 2016

La ''salvación'' del Breogán vía dinero público (así también ''saneo'' yo...)

El Breogán está salvado. Con 600.000 euros de deuda pero salvado. El concepto de “salvación” se ve que no lo acabo de pillar, porque deber esa pasta y no pagar a los jugadores ni a los empleados no creo que sea precisamente una situación ejemplar, pero eso nos cuentan los genios que lo han llevado hasta ahí.
 
La solución se ofrece vía dinero público, es decir que entre todos vamos a “conceder” una “subvención” de 200.000 euros al Breogán, más 400.000 euros de “patrocinio” procedentes de los presupuestos de la Diputación de Lugo. Los conceptos son diferentes aparentemente, pero el fin el mismo: sacar las castañas del fuego a los responsables de una gestión por lo que se ve no muy lustrosa, siendo generosos con los calificativos como lo seremos con los euros.

Alfredo Pérez
Les diré que no tengo ni idea de baloncesto, lo que es vergonzoso en una familia como la mía en la que hay ex árbitros (mi padre, sin ir más lejos) y grandes aficionadas como mi madre. Incluso mi abuela era asidua del pabellón hasta que dejó de ir en parte porque se ponía demasiado nerviosa y en parte porque las escaleras se le hacían muy duras. Hasta una persona de mi familia protagonizó un recordado episodio en que una bota acabó volando hacia la cabeza de un árbitro, y para más INRI mi padrino es un antiguo y conocido jugador del equipo, Alfredo Pérez, leyenda viva del baloncesto lucense (fue máximo anotador de la ACB en dos ocasiones).

Con todo esto se me debería haber pegado algo de afición por un deporte que me metían por los ojos, pero no. De pequeño me obligaban a bajar al pabellón de los deportes, el viejo, aunque me pasaba casi todo el partido en la cafetería jugando con una máquina de marcianitos de las de a cinco duros la partida, cuyo nombre soy incapaz de recordar pero que me divertía mucho durante aquellas tediosas tardes de baloncesto.

Sin embargo, a pesar de no tener la más mínima afición por ese deporte sí me interesa el asunto por la parte que me toca de accionista indirecto. Si la Diputación de Lugo va a destinar 600.000 euros de mis impuestos a financiar esto, algo tendremos todos que decir, ¿no creen?

Artículo en que Veiga afirma que el club estaba "saneado"
Que nos han mentido parece una obviedad. Hace poco más de un mes, concretamente el 29 de Junio de este mismo año, El Progreso recogía las declaraciones en que Antonio Veiga, ya ex presidente de la entidad, insistía en que todo estaba en orden. Decía Veiga que “O CB Breogán é unha entidade completamente solvente. Na Xunta de accionistas se presentarán as contas, pero xa digo que non hai ningún problema e que o Breogán está saneado”. O Veiga mentía o tenemos conceptos diferentes de lo que significa el concepto “saneado”.

No soy muy amigo de las subvenciones, aunque las puedo entender en determinados casos. Por ejemplo puedo comprender las becas de estudios, las ayudas a entidades sociales tipo Cruz Roja, e incluso algunas tan discutidas como las que recibe la enseñanza privada en determinadas situaciones. Pero me cuesta mucho trabajo tragar que un club de baloncesto, que no deja de ser una sociedad privada, absorba 600.000 euros de dinero público cuando hay ciertas necesidades más acuciantes. O eso o la crisis no es para tanto, que alguien lo aclare.

Este tema no hace más que reafirmar mi convicción de que lo público tiene que restringirse a lo suyo: la administración pura y dura, y dejar el resto a lo privado. Si el Breogán es una sociedad privada, ¿qué pinta ahí la administración? ¿Acaso no hemos aprendido nada de lo que pasó con la banca en este país? Lo que se rescató, recordemos, fueron cajas de ahorros dirigidas por la administración o sus vicarios. Ni un solo banco privado fue rescatado. Ni uno.

Lo de jugarte tus propios cuartos hace que seas más prudente. Quizá por eso todo el mundo daba por sentado que Lence, máximo accionista del Breogán, se haría cargo de las riendas del equipo, porque contábamos con que él tendría interés para mirar por sus propios intereses que son coincidentes con los del club.

Jesús Lence
Lence pidió una auditoría del Breogán porque no se creía las palabras de Veiga de que el club estaba saneado (parece que su desconfianza estaba fundamentada). Para hacerse cargo de semejante lío quería saber el estado real de las cuentas (lógico, ¿no creen?) pero no se ha permitido que personas objetivas y externas digan cuál es el estado real del club. ¿Por qué? Vayan ustedes a saber, pero la deuda que ahora aflora me da que tiene algo que ver.

Si hubiera esa auditoría y la situación fuera la que decían hace poco que era (todo saneado y en regla) Lence se habría enfrentado al reto de recuperar al Breogán. Pero no ha sido así.

Se ha confiado el futuro del Breogán a un triunvirato formado por un presidente que compatibiliza cargo con otro equipo, y dos personas ligadas a la política, contra los que no tengo nada (de hecho a uno lo tengo en buena consideración, y al otro no lo trato) pero que creo que no son la opción más adecuada porque pase lo que pase con el Breogán a ellos ni les va ni les viene sacando el tema moral y de prestigio. Sin ir más lejos en la página web oficial ni una palabra de todo lo que está pasando, cuando se supone que es la forma más fácil de comunicar a los seguidores información de primera mano.

Poner 600.000 euros de dinero público, que es una pasta, en un club privado a fondo perdido (no es un préstamo, así que no se va a devolver ni un duro) es una apuesta muy arriesgada como para no confiar la gestión a profesionales del asunto. O al menos a quien no tuviera nada que ver con la "desfeita" que hay montada.

Nadie dirá nada. El PSOE lógicamente no abre la boca porque es el que ha puesto a su gente al frente del chiringuito, a pesar de que vaya contra todo lo que gritan a nivel nacional contra el “rescate de empresas”. El BNG callado como un muerto porque sus grandes genios de las finanzas y la gestión son los que han llevado el asunto y hundido económicamente al club en estos años, demostrando que lo suyo son las fiestas y las cuchipandas pero no el trabajo… Y el PP… el PP no creo que se meta porque tiene encima la losa de haber aprobado los presupuestos que permiten a Darío Campos hacer al club las generosas contribuciones que pagaremos todos.

A todo esto, como han reconocido, por ahora de deporte no han dicho ni una palabra. A un mes de empezar la temporada y no se sabe nada de nada, porque están muy liados con lo suyo. Las negociaciones, búsquedas, estrategias y tácticas que todos los demás equipos llevan preparando todo el verano habrá que concentrarlas en unos días para que lo que salga de ahí tenga tiempo de hacer algo. Así va pasando el tiempo, todos cómplices y todos callados. Y los lucenses pagando.

Así también “saneo” yo.

martes, 23 de agosto de 2016

¡Tenemos visita!

Lo hacemos todos. Cuando tenemos visita organizamos la casa y pegamos un repaso a la sala o el comedor, al baño que usarán los invitados y las zonas que prevemos que van a ver, pero eso no quiere decir que el resto del tiempo tengamos nuestra vivienda patas arriba.

Ayer se repasaban los bordilos para que todo esté perfecto
El Ayuntamiento lleva dos días dando un repaso a la ciudad, al menos en la zona que se verá en televisión con la Vuelta Ciclista, y hasta se han molestado en recortar las malas hierbas del paseo de la ronda y quitar los anuncios incómodos de las fachadas particulares. Es una pena que no tengan esa inquietud el resto del año a pesar de que por lo visto Lugo no es una ciudad excesivamente sucia según los que otorgan los premios de escoba de oro y esas cosas, que nos lo han vuelto a dar contra lo que muchos ciudadanos pensábamos. Quizás es que el resto está peor.

Hay que tener cuidado con dónde aparcamos el coche. La vuelta ciclista que pasará mañana por la ciudad hace que se altere notablemente el tráfico y que la grúa trabaje a destajo para liberar las calles en las que se veda el aparcamiento durante estas 24 horas para dejar espacio al evento.

Cuando pasan estas cosas siempre me pregunto si sancionan a los vehículos que están ahí desde antes de publicarse la prohibición. Me explico: estamos en agosto y es posible que alguien que no tenga garaje se haya marchado de vacaciones dejando su coche en una plaza de aparcamiento en la que tiene todo el derecho del mundo a aparcar. Imaginen su sorpresa cuando llegue el día 31 y se encuentre con que su coche no está donde lo dejó.

Hasta donde yo sé se elabora un listado de los coches que estaban aparcados antes de señalizar la prohibición. Una vez pasado el susto, y consultada la policía, el propietario sabrá que la grúa ha movido el coche porque estorbaba para la carrera, pero me pregunto si esta persona tendrá que pagar las tasas de grúa, que no son baratas. Supongo que no, que bastante engorro es ir a buscar el coche a donde lo tengan depositado, pero no lo tengo muy claro. Quizás lo lógico sería que igual que les retiraron el coche se lo vuelvan a colocar en su sitio, pero eso sería mucho trabajo, supongo.

Las alteraciones del tráfico para grandes eventos son una molestia, nadie lo duda, pero un precio muy bajo a pagar por la celebración de una fiesta del deporte que nos pondrá en primer plano en toda España como mínimo.

Evidentemente que salgan en televisión unas imágenes de Lugo no es la panacea para que nos convirtamos en Benidorm (ni falta que hace), pero todo ayuda como es evidente. Parece que los euros que el Gobierno local se pensó durante un tiempo si invertir o no en este tema ahora son el no va más de la inteligencia administrativa, cosa que me sorprende porque si estuviera tan claro no parecería lógico haber dudado.

En cualquier caso, es obvio que para Lugo mañana será un gran día. Veremos en nuestra ciudad, nuevamente, uno de los más grandes eventos deportivos de nuestro país y la Muralla servirá como telón de fondo para el fin de etapa, con la promoción que eso le supone a nuestro principal monumento.

Pongamos pues todos nuestro granito de arena y seamos especialmente detallistas con cosas tan sencillas como ser aún más cuidadosos con todo. Por ejemplo ya no se trata de no tirar papeles al suelo, sino incluso recogerlos si los vemos y esas cosas. Intentemos mostrar nuestra mejor cara, que tenemos invitados en casa.

lunes, 22 de agosto de 2016

Una piedra en el Camino

Que al poco tiempo de restaurarse el llamado puente romano (por el trazado, como es lógico, ya que la fábrica es medieval) una piedra salida de la estructura lleve así meses tiene guasa. En pleno Camino Primitivo en Lugo, que no se caracteriza por los mimos recibidos.

No sé si saben de qué les hablo. En uno de los pilares centrales del puente hay una piedra que está movida y sobresale de una forma bastante notable. Al ser parte de un muro en que todas están puestas uniformemente canta mucho más. 

¿La encuentran?

Entiendo que la dichosa piedra no supone un peligro para la estructura, pero supongo que en pleno verano, que es cuando más se usa el puente (para ir al Fluvial andando, claro) y cuando más visitas recibe queda raro. No sé lo complicado que es poner la dichosa piedra en su sitio, pero la imagen es de dejadez.

El tema se puso hoy sobre la mesa por una denuncia de Antonio Ameijide, concejal de la oposición, que lo sacó porque, imagino que entre otras cosas, el verano es difícil para buscar temas diarios (qué me van a contar a mí), pero la piedra lleva ahí tiempo y no se ve que nadie mueva un dedo.

Tampoco creo que sea un tema como para tirarse de los pelos, pero puede que sí sea simbólico de lo despacito que van algunas cuestiones en Lugo. Yo tengo fotos realizadas por mí en mayo de la piedra movida, y si les digo la verdad no hablé antes del asunto porque aunque creo que tiene su importancia estaba esperando para hacer otras y comparar a ver si la cosa va a mayores o simplemente está ahí quieta, sin moverse. Supongo que hasta que el caudal del río la vuelva a cubrir no se moverá, y de hacerlo no creo que sea para unirse milagrosamente al pilar de nuevo.

El momento para arreglar el tema es éste, cuando el río va bajo y se puede acceder sin dificultad al problema. O eso imagino, que de ingeniero tengo los mismos conocimientos que de física cuántica, pero es lo que dice el sentido común.

viernes, 19 de agosto de 2016

Lo que nos faltaba, terroristas en los parlamentos

La radicalización no suele ser buena, salvo cuando te enfrentas a ciertas cosas. Por ejemplo, en su día la lucha contra los nazis en algunos países invadidos (Francia notablemente) no dejaba de ser una forma de terrorismo, dulcemente denominada “resistencia”, lo que le da un toque romántico y heroico que si les soy sincero comparto plenamente. Lo mismo con nuestros propios personajes locales durante la invasión napoleónica y demás ejemplos similares. Todo está en quién vence al final y, por lo tanto, escribe la histor

Incluso en ocasiones puntuales diría que es negativo no ser radical, por ejemplo en la defensa de la libertad o del cumplimiento de las sentencias judiciales. Esto hace algo malo a mi modo de ver no oponerse al desafío evidente, descarado y chulesco que Bildu en general y Arnaldo Otegui en particular han lanzado al Estado de Derecho y las instituciones democráticas de este país.

Que un señor condenado por los tribunales, siguiendo un proceso en que disfrutó de todas las garantías de ese “Estado opresor” contra el que dice luchar, tenga las narices (por ser educado) de pretender saltarse las normas para presidir el gobierno vasco, es para hacérselo mirar. Que lo consiga (presentarse, no ganar las elecciones por supuesto) ya sería de traca, por mucho que esta afirmación pueda escandalizar a esos que le llaman “hombre de paz” y “preso político”.

En este país donde se pierde el tiempo persiguiendo a personas que han fallecido hace décadas y cuyo mayor crimen fue desarrollar su profesión o su carrera bajo un régimen dictatorial (¡qué fácil es a veces hablar de toros desde la barrera!), parece que hay que tragarse que terroristas condenados (aquí no hablo solo de Otegui sino de algunos compañeros suyos de candidatura) vayan a las elecciones como si nada.

¿La próxima mesa del Parlamento Vasco?
Que se discuta si la inhabilitación judicial para cargo público es de aplicación o no en este caso es de chiste. Es decir, que estamos dando por sentado que estos señores no pueden opositar a ser funcionarios de la administración pública, pero dudamos si pueden entrar en el Parlamento para hacer normas que atan a todo un pueblo. Esto solo puede pasar en España.

Por otra parte tengo que reconocer mi sorpresa de la falta de valentía de algunos partidos que, usando la táctica de mirar para otro lado, no van a luchar contra esta barbaridad. Me sorprende concretamente del PSOE, que tiene el dudoso honor de ser uno de los grupos que más bajas sufrió a manos de estos cabrones. Transigir con esto es algo inconcebible cuando la sangre de tus propios colegas sigue manchando las manos de cierta gente.

Particularmente me choca viendo la determinación que demuestran contra Rajoy, cosa que me parece comprensible por mucho que nos conduzca inevitablemente a unas terceras elecciones. Que el PSOE aduzca problemas morales para permitir gobernar al PP incluso con su abstención, con todo lo que ha pasado es razonable e incluso acorde con su labor de oposición, pero comparativamente es una locura cuando ves que su inacción puede permitir que terroristas condenados entren en el Parlamento Vasco. Me gustaría que me lo explicaran, con gráficos si es posible porque no me veo capaz de entenderlo a la primera.

Y hasta aquí llego hoy, que me vienen a la cabeza cosas muy duras que no me apetece escribir.

jueves, 18 de agosto de 2016

¿Prohibirías a una monja ir a la playa en Foz?

A veces se nos va la pinza. A todos sin excepción. Lo preocupante es cuando no solo no somos conscientes de ello sino que insistimos en el error y machaconamente reiteramos nuestros argumentos basados más en un prejuicio que en un razonamiento.

Esto es lo que se me viene a la cabeza cada vez que leo lo de los terribles problemas que hay con los “burkinis”, esa indumentaria que algunas mujeres musulmanas se ponen para ir a la playa y que tapa todo menos cara, pies y manos.

Foto totalmente real, que las vi yo mismo. Llamativo...
Recientemente en Foz vi a unas monjas paseando por la orilla de la playa y hace unas semanas (tengo que reconocer que con sorpresa) me encontré con una excursión de preladas haciendo el descenso del río Sella. Es llamativo ver a unas señoras con hábito metidas en una canoa de colores chillones, pero allí estaban, pasándoselo en grande que también tienen derecho.

No vi que nadie en el Sella ni en Foz pusiera verdes a las buenas señoras por ir con hábito a la playa o a remar, como es lo suyo, pero habría que ver si la reacción sería la misma en caso de tratarse de unas musulmanas con su “burkini”. ¿La diferencia? En el ojo del que mira nada más. Como mucho podríamos decir que el burkini deja adivinar mejor las curvas de la señora en cuestión y que son de colores más alegres, pero en esencia es exactamente lo mismo. Tapan lo mismo y dejan ver lo mismo.

Burkini. No le veo mucha diferencia con el hábito
En Cannes (Francia) ahora están multando en algunas playas por ir demasiado tapadas, y en Cataluña se empiezan a prohibir los burkinis. Lo que es la vida, antes lo habitual era justo lo contrario, que te sancionaran por enseñar carne en exceso. Lo sorprendente es que los mismos que defendían con uñas y dientes el derecho de una mujer a llevar un bikini o ir en top-less son los que ahora atacan el derecho de esa misma persona a taparse según le venga en gana, como si ir en pelotas fuera un convenio o una seña de identidad occidental.

Ese rollo de “si vienen aquí que se adapten a nuestras costumbres” está muy bien para que aprendan el idioma, conozcan sus derechos y, cómo no, sus obligaciones, y no se asusten cuando vean un toro corriendo por las calles de Pamplona el 7 de Julio. Pero de ahí a que haya una norma para vestir…

En España no tenemos, que yo sepa, unos mínimos de pierna que enseñar por ley o costumbre, y a pesar de las películas de José Luis López Vázquez persiguiendo suecas para escándalo de las señoras de la época, si una monja puede ir tapada no veo por qué no puede hacerlo otra persona que, directamente, lo haga porque le da la gana.

Ese es precisamente el matiz. “Porque le da la gana”. Si es una cuestión de imposición mal vamos, ese es el meollo del tema. No se puede aceptar que una mujer vaya vestida así porque se lo dice su padre, su marido o por presión de su entorno, pero si lo hace libremente ¿quiénes somos nosotros para decirle que no puede llevar la ropa que le apetezca? Nuestra costumbre precisamente es la libertad de que cada cual haga lo que le parezca oportuno. Si no se puede obligar a alguien a taparse, tampoco se le puede obligar a destaparse.

Supongo que habrá monjas a las que llevar hábito en la playa les parece el coñazo que adivinamos los que no lo vestimos, pero no por ello oigo a nadie hablar de prohibir su “uniforme” en los arenales porque están “sometidas al mandato machista del Papa”. O todas o ninguna, porque hacerlo únicamente con una religión concreta es racismo, ni más ni menos, aunque le llamen de otra forma por aquello de no quedar muy mal, al menos hasta que Trump gane las elecciones.

¿Prohibir a alguien ir vestido a la playa? No veo motivo
Entiendo que los ánimos están como están por todo lo que está pasando y soy el primero en aceptar que las normas seguridad afecten a la vestimenta. Por ejemplo, entendería normas que prohíban taparse la cara haciendo a la persona irreconocible, pero ni con un burka ni con una mantilla española puesta en plan “soy Antonio Banderas en el Zorro” o usar un pasamontañas para pasear por la calle. Aquí no hablamos de prendas concretas sino de principios, de protegernos colectivamente y de medidas de identificación.

De igual forma me parece incomprensible que en un colegio prohíban a una niña llevar un pañuelo en la cabeza mientras se le permite al mendrugo que se sienta a su lado ponerse la gorra de los Lakers o algún otro equipo americano (preferiblemente puesta al revés o a un palmo por encima de su cocorota contra todas las leyes de la física), como si eso fuera algo castizo a proteger. Si en clase no se puede llevar cubierta la cabeza, nadie puede llevarla cubierta… y si se permite a uno, se permite a la otra.

Personalmente no siento ninguna amenaza por ver a una persona vestida en la playa, menos aún si es una monja, y no vería lógico que se le obligara a optar entre ir enseñando cacho o no pisar la costa. A una musulmana tampoco.