viernes, 24 de noviembre de 2017

Este domingo: marcha por el respeto a los animales y en favor de la convivencia

Por iniciativa de una persona de las que Facebook pone en tu vida para bien, concretamente Mónica Freire, la Protectora de Animales de Lugo se ha animado a convocar una marcha canina contra el maltrato animal. Se puede ir CON o SIN perro.

Es una iniciativa tan sencilla como bonita: ir desde de la Plaza de la Milagrosa hasta la de la Soledad (donde está la capilla en que se bendice anualmente a los animales por San Antonio) con nuestras mascotas para dar un toque de atención ante los reiterados casos de maltrato animal que se producen últimamente, lamentablemente algunos de los más sonados en Lugo, con medidas judiciales incluidas.

Conociéndonos, habrá quien diga que habría que convocar otra por las personas agredidas por perros (el caso de la señora de Pontevedra está demasiado reciente para que no lo pensemos) y probablemente tengan razón, pero es que nada impide que ambas marchas sean la misma.

Aquí no se trata de dividir, sino de cooperar y convivir. Comprendo, aunque me cuesta, que haya gente a la que le molestan los perros. También hay a quien le estorban las bicicletas, los niños, las flores, los árboles, los policías e incluso quien quitaría de en medio la Muralla de Lugo. Opiniones hay para todos, y muchas de ellas fundadas en sólidas convicciones o en manías personales, todo es respetable. Por ejemplo, yo mismo soy bastante poco propenso a tolerar las gracias de los críos que están a monte y dan el coñazo insistentemente ante la indiferencia casi criminal de los padres, pero no tengo nada contra los niños educados, que afortunadamente son los que suelo tener cerca. Ya sé que la comparación entre niños y perros es tan habitual como poco apropiada, pero es el ejemplo más obvio y el que se nos viene a la cabeza a la mayoría. Insisto, la clave está en la convivencia.

Quienes tenemos perro en casa debemos ser conscientes de nuestra responsabilidad. No se trata solo de darle de comer al animal y pasearlo, sino también de controlar sus acciones ya que nadie tiene por qué sufrir a un perro maleducado que te pone perdido, que te ladra o que simplemente es pesado. Por ejemplo, hace una semanas fuimos a una relojería de la calle Obispo Basulto. Mientras esperaba con Ducki, nuestro maravilloso labrador retriever, a que a Marcos le cambiaran la pila de un reloj, yo miraba el escaparate y el perro se tumbó junto a la puerta. Una señora que quería entrar en la joyería miró al perro con cara de miedo y me pidió si lo podía apartar. Por supuesto lo moví inmediatamente. Me dio las gracias y me dijo que les tenía terror y me pidió disculpas por tener que levantar al perro, a lo que le contesté que no se preocupara, que solo faltaba. Tener perro es ser consciente de que no a todo el mundo le gustan, aunque nos resulte difícil de comprender a los que los queremos y recordar que primero van las personas.

La marcha canina no habla de nada que no sea todo esto. La convocatoria nos recuerda el respeto, la responsabilidad, la convivencia y la armonía, palabras todas ellas que deberían ser el padrenuestro de cualquier propietario de mascota. No son nuestras propiedades, sino nuestros compañeros de viaje. Tengamos eso en cuenta para tratarlos como tales.

Felicidades a la Protectora por esta convocatoria. Allí estaremos con Ducki, y los que vayan a asistir recuerden no dejarse en casa el equipamiento básico: bolsas para excrementos, correa y, en su caso, bozal. Demos ejemplo.


Texto de la convocatoria:

MARCHA CANINA CONTRA O MALTRATO ANIMAL
Durante os últimos días Lugo estivo no punto de mira por temas de maltrato animal.
Desde a Protectora e, uníndonos á iniciativa de moitos cidadáns que querían deixar clara a súa repulsa ao reiterado maltrato e abandono ao que a nosa sociedade somete aos animais, convocamos unha marcha canina para este DOMINGO 26 DE NOVEMBRO ÁS 12:00 con saída na PRAZA DA MILAGROSA.
O obxectivo desta marcha é o fomento do respecto e a responsabilidade para cos animais e salientar o feito de que tanto eles coma nós formamos parte dunha sociedade na que sempre é posible unha convivencia en harmonía, que así demostraremos dando un tranquilo paseo cos nosos cans que terá o seu punto final na Praza da Soidade.
Animámosvos a todos a participar sós ou acompañados polos vosos cans.

jueves, 23 de noviembre de 2017

La UNED se inaugura dejando a distancia la educación

Acto de inauguración de la UNED. Observen quienes están... y quienes no - Foto: UNED
El lunes se inauguró en Lugo el curso 2017-2018 en la Universidad Nacional de Educación a Distancia, con la solemnidad que requiere un acto como ese, incluyendo lección magistral del profesor César Colino Cámara titulada “La promesa del federalismo: Estado autonómico y reforma territorial”. Todo muy bien, todo fantástico… salvo la lista de invitados, que me pareció un poquito corta.

Las invitaciones cursadas. Faltaron unas cuantas.
Cuando un acto es oficial, institucional, ha de cumplir una serie de requisitos, un protocolo. El más evidente de todos es no ser un mero lucimiento partidista y contar con las instituciones en el pleno sentido de la palabra. No fue el caso. Se invitó, hasta donde yo sé, al Presidente de la Diputación de Lugo y a la alcaldesa, pero no se cursó invitación alguna ni a los grupos municipales (que hasta donde yo sé son tan representantes de los lucenses como los demás) ni a otras instituciones como la Subdelegación del Gobierno o la Xunta de Galicia. Hay que mencionar que esta última tiene importantes competencias en educación, incluida la universitaria.

Se me podría decir que el Ayuntamiento y la Diputación están representadas sobradamente por su alcaldesa y presidente respectivamente, y estaría totalmente de acuerdo si no fuera porque además de esas personalidades estaban también Besteiro, Orozco, Antón Bao y algún otro “ex” que a día de hoy no tiene cargo representativo alguno. ¿En calidad de qué se les invitó? ¿Cómo “promotores” del nuevo edificio de la UNED? Me parecería hasta cierto punto razonable si fuera en un grupo más nutrido, pero creo que a día de hoy el Delegado de la Xunta de Galicia en Lugo o el representante provincial del Estado, el Subdelegado del Gobierno, tendrían más cabida en ese acto.

Me resulta chocante y triste que para inaugurar una farola se reúna a innumerables autoridades, como si fuera la colocación de la primera piedra de la Muralla y para algo tan importante como es la nueva sede de una Universidad solo se invite a quienes han soltado pasta, como si fuera suya y no de todos. Recientemente hubo más personajes públicos en la inauguración de la renovación de las instalaciones del Fluvial que en los juegos olímpicos, pero para este tema no es que no acudan, sino que no se les envía invitación. Llamativo y penoso.

El texto del libro de derecho civil de marras
Coincide que un amigo colgó recientemente en su cuenta de Facebook la foto de un libro de derecho civil que contiene unas afirmaciones que, en mi opinión, están fuera de lugar en un texto universitario. Igual de fuera de lugar que hacer política con un edificio que hemos pagado entre todos. Si lo hubiera financiado el PSOE me parecería bien, pero son los impuestos, los de ustedes y los míos, los que han pagado eso y es de justicia que en este tipo de actos estén todos los representantes políticos… o ninguno, que es otra opción quizá más acertada (así evitaríamos bostezos durante los discursos).

La universidad ha de ser plural, abierta, tolerante, ha de crear pensamiento y no dirigirlo hacia un fin diferente a su propio desarrollo. En este caso la UNED ha dejado la educación a distancia para inaugurar su nueva sede.

Por lo demás les deseo mucha suerte en su nueva ubicación.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Los olvidados de la Plaza*

Plaza de abastos. Foto: La Voz de Galicia.
* Me van a perdonar que repita el tema de ayer, pero me han pedido un artículo sobre este tema en La Voz de Galicia, diario con el que colaboro habitualmente (y desinteresadamente, no se piensen) y como saben los habituales del blog siempre que escribo algo para un medio lo cuelgo aquí, ya que esto no deja de ser un diario. Gracias por su comprensión.

Los olvidados de la Plaza:

La Plaza de Abastos de Lugo debería ser un espacio mimado, cuidado y protegido porque es uno de los grandes motores del casco histórico. Su actividad afecta a clientes y empresarios y también a los pequeños productores que martes y viernes acuden puntuales a vender sus fantásticas materias primas, nacidas de una tierra agradecida y no siempre correspondida por sus moradores.

Sin embargo más allá de campañas electorales o de ingentes gastos en obras que no aportan gran cosa ni a vendedores ni a compradores, nadie parece preocuparse demasiado por el futuro de nuestro principal mercado. Las obras se terminan de forma chapucera, con groseras carencias y fallos que le costarían una multa, cuando no la licencia de apertura, a un particular. Esas obras supusieron instalar un sistema de calefacción aparentemente absurdo, con los radiadores en el techo y con el que no sabemos cuánto nos cuesta mantener el local en condiciones ideales de temperatura, principalmente porque hasta ahora nunca lo ha estado. Sin embargo ya sabemos que la vara de medir de la administración es tan indulgente consigo misma como dura con el administrado.

Lo que es más grave, tampoco parece haber gran preocupación por el futuro de pequeños negocios que trabajaron duramente por salir adelante en condiciones desfavorables, sufriendo molestias, obras y polvo. Hubo un momento en que el gobierno pareció preocuparse por ellos y llevó incluso una iniciativa a pleno, pero fue a unas semanas de las elecciones de 2015 y ya es agua pasada,  quedó olvidada al día siguiente de cerrarse las urnas. Y así sigue.

Artículo publicado en La Voz de Galicia del 22 de noviembre de 2017

martes, 21 de noviembre de 2017

En la Plaza hace frío, y yo no me río...

La plaza de abastos reformada. Muchos de los que soportaron las obras ahora se pueden ver expulsados de sus trabajos.
Ayer por la tarde me acerqué a la Plaza de Abastos a ver a unos amigos que tuvieron la valentía de abrir allí sus negocios cuando las cosas pintaban bastos. Están preocupados porque cualquier día su casero los larga sin contemplaciones, y la cosa es particularmente grave porque su casero somos todos, ya que es un edificio municipal.

El diagnóstico del problema, del que ya hemos hablado en otras ocasiones, es claro porque el propio gobierno lo ha reconocido en reiteradas ocasiones: diez puestos fueron adjudicados “provisionalmente” por cuatro años con el compromiso de que al sacar el concurso se puntuaría su esfuerzo, que no fue moco de pavo porque hay que recordar que esta gente arriesgó su dinero cuando la plaza estaba sin reformar, y de hecho se comieron todas las obras con las molestias y las pérdidas que ello conlleva.

Sin embargo, las adjudicaciones llegaron a su fin y estos puestos están “en falso”, porque cualquier día les pueden exigir que cojan sus cosas y se larguen, y tampoco hay asomo de que se vaya a convocar un nuevo concurso tal y como propuso un grupo municipal hace ya dos años. Por cierto, supongo que les llamará la atención como a mí que ese grupo municipal fue el socialista, el que gobierna Lugo desde hace casi dos décadas pero que aparentemente no tiene responsabilidad alguna en lo que pasa en esta ciudad.

En aquella ocasión, el concejal que lleva el tema elevó a pleno una propuesta que consensuó con muchos de los placeros afectados y con Lugo Monumental (por eso sé de qué hablo, que en aquel momento llevaba yo el asunto), en que se recogían unos puntos de sentido común: la elaboración inmediata de un plan de negocio y, a continuación, la puesta a disposición de los espacios de la plaza. No volvimos a tener noticias, lo que hace sospechar que todo fue una maniobra electoral, ya que aquel pleno fue el último antes de las elecciones. O eso, o una casualidad, ¡quién sabe!

Lo que está más que claro es que en esta ciudad plagada de contratos caducados y concesiones que se ejercen sin pagar canon alguno como hemos hablado muchas veces, se va a por unos pequeños autónomos que luchan día a día por sobrevivir y ganan en todo el año lo que uno de esos contratos de multinacional mueve en cuatro días. El tema de la Plaza de Abastos tendría guasa si no se jugara con el futuro de muchas familias y con ingentes cantidades de dinero público, gastadas que no invertidas en obras más que discutibles y que probablemente a un particular le acarrearían una sanción.

Radiadores de techo.
Lo más de lo más.
Desagües por debajo del nivel del suelo que son un caldo de cultivo de accidentes, escaleras mecánicas que no existen, una página web que sigue sin funcionar, instalación de Wifi que no da señal, una iluminación de barras más vieja que Matusalén (no comprendo que no se cambiasen por un sistema led o algo así más cálido y encina con menor consumo), obras terminadas sin terminar… y ayer me hicieron notar el más que peculiar sistema de calefacción, que no calienta.

Como somos más modernos que nadie, resulta que la calefacción se ha instalado en el techo de la Plaza. Cuando lo vi pensé que era algún tipo de instalación electrónica o para Internet, cualquier cosa menos radiadores. He estado brujuleando por Internet y veo que la calefacción de techo es un sistema moderno y maravilloso… según el fabricante. No sé exactamente qué sistema tenemos en Lugo, pero el que las hace habla de un sistema radiante, es decir, que no es el típico que funciona con agua caliente. El de Lugo aparentemente sí, o eso parece por los grandes tubos que por lo visto llevan agua.

En el cole aprendimos que el aire caliente tiende a subir y el frío a bajar porque pesa más. Eso hacer pensar que si en una instalación enorme, con un techo puntiagudo que crea una campana elevada, y que encima tiene grandes corrientes de aire porque las puertas están abiertas mucho tiempo, pones radiadores en el techo no valdrán de nada. Al menos es lo que dice la lógica aparente, que muchas veces no funciona porque hoy las ciencias adelantan que es una barbaridad.

No sé, pero yo diría que eso son tomas de agua.
Sin embargo, y a pesar de que quiero creer que el sistema está bien pensado y que mi desconfianza no tiene base, las pruebas no lo avalan por un sencillo hecho incontestable: en la plaza hace frío, mucho frío. Al cliente le molesta lo justo porque está allí un ratito y normalmente moviéndose, pero al placero se le congelan los dedos y no es muy normal que tengas que estar con mitones en el trabajo porque el sistema no responde… o no lo encienden, yo que sé. Me contaron que el técnico de turno estuvo haciendo pruebas con un medidor toda una mañana… y no se movió ni un grado.

No sé, ya les digo que no soy técnico y que el aparente sentido común en estas cosas es alterado por las tecnologías más recientes, pero lo que sí les puedo asegurar es que no funciona. De todas formas no pasa nada, si tengo razón y no calienta se vuelve a cambiar. Total, paga Juan Pueblo, y veo que nadie dice nada.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Merecido homenaje a Jesús Burgo, notario gráfico de Lugo

Cena de asociaciones de 2017 captada por Jesús Burgo, el notario gráfico del Arde Lucus
 El sábado por la noche tuvo lugar una nueva edición de la cena de asociaciones del Arde Lucus, una cita que desde hace unos años (creo que cuatro con éste si no me equivoco) se celebra fuera de la fiesta histórica para reunir a sus artífices, las entidades que la hacen posible.

La cena en sí es lo de menos, porque lo importante es verse las caras. Personalmente yo no insistiría en que la gente vaya con sus trajes de época por varios motivos. El primero de todos es que sería como obligar a que en una cena de deportistas la gente acudiera en chándal, una tontería, y además hay cuestiones prácticas como que en noviembre hace frío como para ir con trapitos pensados para junio o que es fácil manchar la toga en una cena donde te apetece estar más pendiente de divertirte que de no pringarte. Sin embargo todo esto es una cuestión accesoria.

Lo importante realmente es estrechar lazos entre las asociaciones participantes, aunque queda raro que lo diga yo precisamente que nunca he podido ir a la cena de marras por diversas causas, este año por ejemplo porque estaba en el cumpleaños de mi sobrina Lola en El Escorial (a que suena pijo, como la boda de la hija de Aznar… pero nada que ver por suerte para todos).

En esta edición las asociaciones hicieron un más que merecido reconocimiento a la labor de Jesús Burgo, el fotógrafo del Arde Lucus. El trabajo de Burgo es mucho más importante de lo que pudieran pensar, porque si los diversos reconocimientos que la fiesta ha tenido, como por ejemplo su elevación a los altares del “interés turístico”, tienen una buena base son precisamente las imágenes que se envían de los eventos a los lugares donde se deciden estas cosas. De nada sirve, a efectos de este tema, tener una gran fiesta si no consigues plasmar su estética, su importancia, la participación y el ambiente en el informe que envías con la solicitud. Aquí es donde Jesús Burgo usa su cámara, dando el punto de vista objetivo, nunca mejor dicho. Sabes que un año te ha salido bien la actuación del Arde Lucus si en las fotos de Jesús te ves bien, cosa que tampoco es excesivamente complicada por la pericia del artista de la cámara.



San Vicente también
ha sido objeto de su atención
Pero además de todo esto, como si fuera poco lo dicho hasta ahora, hay un punto importante con el que Jesús Burgo se ha ganado no solo la admiración profesional, sino el cariño personal de la gran familia del Arde Lucus. Es un tipo simpático, sencillo, sin dobleces, que está pendiente de todos y de todo, que se preocupa por intentar captar cada detalle sin personalismos ni pretende deslizar más mensaje en sus fotos que el de la realidad. No lo hace solo con el Arde Lucus, sino con muchísimas cosas de nuestra ciudad, y tanto le vale un árbol navideño como un evento deportivo para tirar de foto y dejar reflejado para siempre un instante perecedero.

Jesús Burgo entra por su propio pie en el elenco de registradores de la realidad del que son precedentes Juan José Vega o Delgado Guissasola. En este momento en que todos tenemos móviles con cámaras que harían palidecer de envidia a las que usábamos hace unos pocos años hay un plaga de imágenes… de más que discutible calidad. Sobresalir entre ese océano de vulgaridad es tarea difícil, y más hacerlo con esa actitud de participación y colaboración.

Creo que estos son los principales motivos por los que las asociaciones del Arde Lucus han querido hacer un sencillo pero cariñoso y sincero homenaje a su notario de la imagen.

Felicidades, Jesús, no podemos agradecerte bastante tu labor, pero que sepas que se valora.

Se podrían hacer con facilidad postales de Navidad con fotos de Jesús Burgo

viernes, 17 de noviembre de 2017

El Museo Catedralicio, parada obligada en Lugo

El inicio de la visita en la Sala Capitular con Carolina Casal, una excepcional guía de lujo

Tras su reciente reforma y puesta en valor, el Museo Diocesano de Lugo se ha convertido por derecho propio en una de las visitas obligadas de cualquier persona que pise la ciudad, incluidos los que vivimos aquí. Si además tienes la fortuna de que te lo muestre Carolina Casal, que no solo es su conservadora sino también su mayor fan, la experiencia se convierte en un apasionante viaje por nuestro pasado.

El grupo con Don Jesús Guerra
Para empezar, el propio Museo en sí es una muestra del importantísimo Lugo de antes. Sin ir más lejos es el primero de Galicia, creado en 1918, y comenzó como museo arqueológico por lo que contiene piezas en depósito de todo el noroeste peninsular, venidas de lugares tan simbólicos como Altamira, por lo que el recorrido va desde el año 12.000 antes de Cristo hasta el siglo XX. Difícilmente puede ser más completo en un espacio tan reducido. Hasta pudimos saludar a Don Jesús Guerra, que fue su responsable durante décadas.

Crismón de Quiroga
Una pieza única
Enterarte de que piezas icónicas como el Crismón de Quiroga estaban siendo devoradas por los fieles, literalmente hablando ya que rompían pequeñas partes del Crismón y lo bebían pulverizado con agua bendita buscando remedios milagrosos, te sitúa en un pasado distante y a la vez cercano. A finales del siglo XIX el Obispo Aguirre ordenó a todos los sacerdotes hacer un inventario de las piezas custodiadas en sus parroquias, así comenzó este museo que hoy disfrutamos.

En este breve espacio* no puedo extenderme en todas las interesantísimas historias que nos contó Carolina, en las piezas que se conservan, los regalos de Hernán Cortés, la vinculación de Lugo con el origen del Reino de Galicia, en que nuestra catedral acoge la primera obra del gran Fernando de Casas y Novoa... Lo mejor es que vayan a verlo en persona. No se lo pueden perder.

Artículo publicado en La Voz de Galicia del 17 de noviembre de 2017
* Espacio limitado por ser un artículo publicado en La Voz

jueves, 16 de noviembre de 2017

Hoy tenemos cita cultural


El museo más antiguo de Galicia es el Catedralicio de Lugo.
Foto: http://www.mdclugo.gal
Hoy voy a ser muy breve, porque simplemente haré un anuncio para invitarles a visitar el museo más antiguo de Galicia.

Llevo una temporadita bastante liado y el tema gráfico no se me da demasiado bien, así que todavía tengo pendientes dos “deberes” que me he puesto con ustedes. El primero es poner en la columna derecha de este blog un banner o algo así con una imagen para el buzón de sugerencias de artículos, y el segundo es ver cómo puedo poner publicidad de actos interesantes de los que te vas enterando pero que parece que en Lugo no acaban de difundirse correctamente.

Crismón de Quiroga, una de las piezas más famosas del Museo
Foto: http://www.mdclugo.gal
El Museo Diocesano Catedralicio de Lugo, abierto en 1.918 y por lo tanto el más antiguo de Galicia, celebra hoy una jornada de puertas abiertas, así que se podrán ahorrar los cinco euros de entrada que cuesta normalmente. Casi oigo rasgarse las vestiduras de quienes se quedan roncos diciendo que hay que defender el patrimonio y la cultura pero tienen una sorprendente parálisis muscular para abrir la cartera y pagar una entrada cuyo dinero se usará para mantener este tipo de instalaciones. Pues aprovechen, que insisto en que hoy es gratis.

Pero lo más interesante no es la gratuidad, sino que a las 12:00 y a las 17:00 habrá una visita guiada por el Museo, en que nos explicarán las interesantes piezas que se conservan allí como el famosísimo Crismón de Quiroga. No quiero destriparles el contenido, porque entiendo que lo bueno es hacer la visita, y precisamente por eso en lugar de esperar a publicar mañana un resumen de la visita (lo que probablemente haré de todas formas) prefiero dedicar hoy este espacio a avisarles de que pueden apuntarse y verlo de primera mano. Y gratis, insisto de nuevo.

Lugo es una ciudad llena de maravillas desconocidas incluso para nosotros mismos. Hoy tienen una oportunidad de visitar una de ellas y aprender sobre nuestro pasado, que no deja de ser la explicación de nuestro presente y la base de nuestro futuro.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

A ti te multo, a ti te premio

Más sobre marquesinas. Foto: La Voz de Galicia
Hoy voy a insistir con un apunte al artículo de ayer. Alejandro, un “ciberamigo” de estos que el Facebook pone en tu vida y que piensa diferente pero te gustan cosas que dice (no todas, tampoco les gustarán a ustedes todas las que digo yo, claro), hizo una buena pregunta al hilo de ese texto, que es la siguiente: “Entiendo entonces que si no tienen contrato cualquiera podría coger y quitarles la publicidad y poner cualquier otra cosa”.

Aunque suene chocante tiene una parte importante de razón, ya que a día de hoy cualquiera de ustedes tiene el mismo derecho a poner anuncios ahí que la empresa que explota la publicidad, ya que ninguno de los dos tiene un título válido que lo habilite para hacer tal cosa. De hecho entiendo que al haberse integrado en el patrimonio público y pasar a ser de nuestro ayuntamiento un lucense cualquiera tiene mayor grado de propiedad sobre las marquesinas que una empresa ubicada vaya usted a saber dónde.

Sin embargo, vaya por Dios, nos enteramos hoy por El Progreso de que el Ayuntamiento acaba de sancionar con 750 euros de multa a dos empresas por "publicidad ilegal". Se ve que no todo el mundo es igual, y que mientras unos se ven sancionados (probablemente con razón) por poner anuncios en farolas o en marquesinas otros tienen las llaves del reino y carta blanca para seguir explotando esas instalaciones sin aportar un céntimo a las arcas municipales. ¿Irónico verdad?

Recorte de El Progreso de hoy
En marzo de este año la periodista Carmen Uz presentaba en un artículo un resumen de los 2,2 millones de euros que se pagan sin contrato a empresas de la Pokemon. En aquel momento mencionaba importantes carencias contractuales, que dudo que estén resueltas a día de hoy: A la grúa le pagamos medio millón al año de dinero público sin contrato; a las empresas que mantienen el alumbrado les pagamos cuatro millones y medio de euros sin contrato; más de doscientos mil euros a la empresa que gestiona los museos, también sin contrato… y así…

Alejandro se preguntaba si cualquiera puede poner su publicidad en unas marquesinas que a día de hoy son de todos. Si le preguntan eso a cualquier responsable público le dirán que por supuesto que no, que tiene que haber un contrato y que por eso se ha multado a quienes lo han hecho sin permiso... pero es que quien está levantándose una pasta explotando nuestras marquesinas tampoco lo tiene. Su pregunta es perfectamente válida y si yo fuera una de esas empresas a las que han sancionado tiraría por ese agravio comparativo, que incluso les permite invocar esa palabra tan peligrosa... ¡prevaricación!

martes, 14 de noviembre de 2017

Lugo pierde (otra vez) 600.000 euros al año en publicidad sin contrato

Una de las marquesinas con publicidad de la que Lugo no ve un céntimo. Foto: La Voz de Galicia

Hace poco más de un año, concretamente el 2 de noviembre de 2016, escribí un artículo en que aseguraba que la ciudad podría perder las marquesinas de los autobuses urbanos. No fue así y si les soy sincero me extrañó mucho, porque no tenía mucho sentido que la empresa concesionaria, cuyo contrato venció hace ahora 13 meses, regalase a la ciudad unos elementos con cierto valor a cambio de nada.

Ahora nos enteramos de que la generosidad del asunto es solo apariencia, ya que por lo que nos cuenta La Voz de Galicia de hoy tras más de un año vencido del contrato de explotación de la publicidad en las marquesinas, est siguen generando importantes ingresos para la empresa que lo gestionaba. Eso lo explica todo. 

El tema de la publicidad es llamativo. Mientras equipos deportivos de Lugo que llevan el buen nombre de la ciudad por el mundo no consiguen patrocinios de empresas locales o mientras se obliga (con lógica) a las entidades lucenses a pagar fortunas por tener una caseta para vender pulpo o para montar una atracción de feria unos días, el Ayuntamiento consiente, mediante la inacción, que una poderosa multinacional explote sin contrato un bien público como es el espacio de las marquesinas. 

No será para tanto”, puede pensar algún vecino. Pues miren no tengo cifras reales aunque me gustaría conocerlas si les soy sincero, pero en cualquier caso si el propio ayuntamiento utilizase esas marquesinas para anunciar la programación cultural de la ciudad otro gallo nos cantaba. Y eso ya sin entrar en que exploten ellos mismos la publicidad para generar ingresos públicos, cosa con la que estoy poco de acuerdo porque no veo a la administración metida a hacer competencia a las agencias de publicidad. Pero de hacerlo podría reportar más de 600.000 euros anuales según las tarifas publicitadas.

Cabina de la calle Progreso. Foto: La Voz de Galicia
Sobre las cifras de estos temas qué quieren que les diga. ¿De verdad alguien en su sano juicio piensa que hoy día es rentable mantener cabinas de teléfono por la calle por los ingresos que generan en llamadas? Lo dudo mucho, pero son soportes publicitarios colocados estratégicamente en puntos claves de las calles de Lugo, que generan una pequeña fortuna en anuncios. 

Aunque como les decía no tengo datos reales, podemos basarnos en las tarifas que se piden por anunciarse en las marquesinas. Para que se hagan una idea, poner anuncios en 25 “mupis” en Lugo (en teoría en marquesinas) cuesta 4.400 euros… ¡¡por semana!! a los que hay que añadir otros 630 del coste de imprimir los carteles. Si son 40 sube a 6.400 y si son 80, 11.800 euros. Más IVA por supuesto. Recuerden que hablamos de precios semanales, lo que nos arroja una cifra nada desdeñable de 613.600 euros anuales, más IVA y sin contar la impresión. No es moco de pavo, y esto se lo lleva una empresa sin dar un céntimo al Ayuntamiento porque "el contrato está caducado".

Lugo no tiene una normativa sobre publicidad, entre otras cosas porque el borrador que se presentó en su día era un disparate que permitía a cualquiera con mala leche denunciar a su vecino por llevar una camiseta de propaganda o por tener un cartel antiguo que se viera desde la calle. Hasta ese nivel llegaba el asunto. Pero una cosa es que una norma sea un arma arrojadiza contra el ciudadano y otra la ley de la selva. Soy liberal, no anarquista.

El resumen de este tema es que a la empresa le ha venido muy bien que caduque el contrato porque ahora no tiene que pagar ni un céntimo al Ayuntamiento por usar un soporte en suelo público, así que todos los ingresos van “para la saca”. Sorprendente, sospechoso y totalmente escandaloso, aunque en esta ciudad el nivel de sorpresa ya se ha elevado notablemente en vista de todo lo que ocurre. 

En cualquier caso, como se demostró con la revista de las fiestas patronales (una minucia comparado con este asunto), el tema de explotación de publicidad en Lugo se lleva a la “vaiche boa” por razones incomprensibles sin ser malpensado. Aquel caso se saldó con una denuncia en fiscalía que quedó en nada pero que les obligó a cambiar el procedimiento, y a lo mejor habrá que empezar a poner otras para que las cosas se hagan correctamente.

Lo que soy incapaz de entender es a qué demonios se dedican las asociaciones que agrupan a los empresarios interesados en estos temas, cuando encima estas cosas siempre se las llevan entes de fuera de Lugo.

lunes, 13 de noviembre de 2017

Menos planes y más acciones

Anabel Guías, Pablo Veiga, Mercedes Corral y Miguel Fernández
Foto: Vítor Otero
El Club Cultural Valle Inclán convocó el viernes por la tarde un debate sobre tráfico y zona ORA al que asistió Anabel Gulías, concejala de urbanismo de Pontevedra, que tuvo absorto al público durante un buen rato explicando el exitoso modelo de esa ciudad. La intervención de los demás participantes Pablo Veiga, Mercedes Corral y Miguel Fernández se ciñó a la cuestión lucense, pero hay que reconocer que tener aquí a una representante del ayuntamiento más premiado de Galicia por su modelo de ciudad era un foco de interés indiscutible.

A pesar del frío que pasamos en el auditorio de la vieja cárcel, inexplicable en una instalación inaugurada hace pocos meses, la convicción de Anabel Gulías nos tuvo a todos clavados a los asientos, y nos ilustró sobre cómo Pontevedra decidió desmitificar el culto al vehículo a motor para sustituirlo por una nueva pirámide en que el peatón es el vértice superior. Basten dos ejemplos incontestables: cuando una ciudad tiene problemas en una vía ¿cuál es su reacción habitual?: poner más carriles. El resultado suele ser que también se colapsan porque el coche es una bestia que no tiene fin en sus ansias de ocupar espacios.

Un público demasiado escaso para una charla tan interesante
Foto: Vítor Otero
Lo más interesante de todo es que Pontevedra no perdió el tiempo teorizando, sino que actuó. El portavoz del gobierno lucense se vio en un serio aprieto para intentar explicar por qué tras casi veinte años no se ha avanzado nada en el promoción del uso de la bicicleta, en peatonalización salvo dos o tres calles o en mejorar el transporte público, que sigue siendo un desastre a pesar de los reiterados anuncios sobre su rediseño, al que seguimos esperando. Habló de proyectos, iniciativas, estudios, previsiones… pero no pudo concretar más medida que la reducción a 30 kilómetros por hora en un par de calles, mientras que en Pontevedra todo el casco urbano está limitado a esa velocidad.

Lugo tuvo un chispazo de gloria incluso anterior al de la ciudad del Lérez, y fue también por una actuación llevada a cabo por alguien convencido, que no perdió años en inútiles estudios sino que ejecutó las políticas que sabía que tenía que hacer. Nuestro Lores era Joaquín García Díez, quien fue apartado por su propio partido en la maniobra más torpe de la historia política local, y que peatonalizó el casco histórico de un día para otro sin más herramientas que un total convencimiento de que hacía lo correcto, como el tiempo demostró.

La ciudad es el ecosistema urbano en que vivimos, y el modelo que hay que defender es el que pone al ciudadano por encima de la máquina, ganando espacios para el peatón y la bicicleta, para la silla de ruedas y el transporte público, y preocupándose menos de los coches y más de las personas.

Artículo publicado en La Voz de Galicia del 12 de noviembre de 2017

viernes, 10 de noviembre de 2017

Le llamamos ‘’evolución’’

Una de las páginas del libro "Sempre en Lugo", editado en 1993
por el Colegio de Arquitectos de Lugo y que muestra la "evolución" urbanística de la ciudad.

La foto que colgó Paco Nieto de Santo Domingo.
Fíjense bien en los detalles...
Ayer Paco Nieto, el conocido periodista, colgó en su Facebook una foto antigua de Lugo que nunca había visto. Una imagen de la Plaza de Santo Domingo de lo que parece ser un día de domingo de principios de otoño, sin sol, nublado, pero sin gente con abrigo.

Me recordó a María Dolores Pradera...

Nos espera nuestro cochero frente a la iglesia mayor, y a trotecito lento recorremos el paseo, tú saludas tocando el ala de tu sombrero mejor, y yo agito con donaire mi pañuelo. 
No se estila, ya sé que no se estila, que te pongas para cenar jazmines en el ojal. 
Desde luego parece un juego pero no hay nada mejor que ser un señor de aquellos que vieron mis abuelos.

Una foto en que se ve gente paseando, por aceras y por calzada, algún coche de fondo (espectaculares los de época, como siempre) y la imagen de una ciudad limpia, cuidada, con casas arregladas y jardines en estado de revista, con farolas ornamentales y gente arreglada, de traje que es lo que me hace pensar en un domingo.

¿Cuándo hemos dejado de querer a nuestras ciudades? ¿Por qué hemos pasado de intentar que nuestra casa sea un ejemplo, la más bonita del pueblo, a pasar de todo y ni siquiera molestarnos en encalar las paredes dejando a la vista ladrillo y hormigón? ¿En qué momento se ha perdido el rumbo?

Por supuesto en este tipo de fotos hay una trastienda, no se puede negar. No hablamos de una sociedad idílica sin problemas, de una Arcadia feliz sin opresores ni oprimidos… pero tampoco de la Edad Media. Probablemente hubiera un punto de equilibrio que se ha sobrepasado, pero no estoy hablando de la construcción social o del sistema político (por las fotos esto es muy anterior a Franco, por si algún despistado piensa que hablo de semejante cosa), sino de un sentimiento de orgullo por lo propio que vaya más allá de poner una banderita en Facebook.

Evidentemente todo es cuestión de gustos, pero me cuesta creer que fuera necesario destruir el elegante Lugo de principios del siglo XX para usar esos solares en lugar de edificar las nuevas y horrorosas construcciones verticales un poquito más lejos de la Muralla. Claro que algunos se han hecho ricos a costa del asesinato de la estética de nuestra ciudad, ya sea por ejecutar la sentencia de muerte o por hacer la vista gorda.

Hoy está restaurado, pero para dejarlo así
hasta te planteas si no habría sido mejor tirarlo
Foto: La Voz de Galicia
Soluciones de compromiso entre lo que debería ser y el rendimiento económico dan como resultado engendros como el mamotreto que casi comparte parcela con el antiguo Hospital Portela. Encajonar así una obra de arte arquitectónica es como poner un marco hortera a un cuadro de Velázquez, pero claro, ahí no hay constructores de por medio.

Visito con envidia los cascos históricos de otras ciudades que sí han sabido respetar su patrimonio. Pontevedra o Santiago son ejemplos cercanos, excepcionales islas de buen gusto en una Galicia que día a día hipoteca su paisaje y su patrimonio urbanístico. Ya si sales de aquí te encuentras con pueblecitos encantadores que en España son contados pero en el resto de Europa sí se han sabido mantener con más acierto y abundancia. Lugares donde lo que choca, si es que lo hay, es algún edificio suelto que rompe la acertada estética común, mientras que visitando los nuestros hay que tener cuidado al hacer la foto del edificio que ha sobrevivido milagrosamente a la especulación, para que no salga el horror de hormigón y nulo gusto que le han puesto a su lado.

Ya les he hablado más de una vez del libro “Sempre en Lugo”, editado por el Colegio de Arquitectos hace unas décadas, pero insisto en recomendarles que le echen un vistazo. Fotografías del viejo Lugo comparadas con el del momento de su edición, allá por los años 1993. Hoy podrían hacer una nueva edición para que nos avergoncemos de lo que hemos perdido en estos casi 25 años.

Le llamamos ‘’evolución’’.

jueves, 9 de noviembre de 2017

El carril de quita y pon, nuevo hallazgo municipal


Que el Ayuntamiento de Lugo es pionero en temas de tráfico y circulación es algo que no se le oculta a nadie. No hay más que ver la original iniciativa de que haya que circular a 30 por hora en vías amplias, con dos carriles, con mucho tráfico rodado y casi nulo movimiento de peatones mientras se puede ir alegremente a 50 por callejones sin aceras.

Ahora han creado una nueva modalidad, el “cambio de carril de quita y pon”. ¿Qué es esta asombrosa novedad que en breve copiarán urbes como Nueva York o Tokio? Muy sencillo, se trata de que cuando hay una obra que provoca un tapón, el problema de tráfico que genera solo se soluciona en determinados horarios, concretamente mientras estén trabajando en el lugar. Fuera de jornada los conos se retiran e impera la ley de la selva, que aunque suene agresivo parece que se interpreta como una norma de obligado cumplimiento.

La novedosa iniciativa se da en la Avenida de la Coruña, casi llegando a la Ronda, donde las obras de un edificio impiden la normal circulación por el único carril de entrada que hay en ese punto. Como hay dos de salida, parecería que lo lógico es poner conos de forma que quede un carril para cada sentido, pero eso es solo apariencia de sentido común ya que nuestros infalibles gobernantes se han dado cuenta de que eso es una medida trasnochada y probablemente de derechas, por razones que a los demás se nos escapan, pero es que no damos para más. Es mejor que eso solo funcione a ratos, como Pilatos, y que el resto del tiempo los conductores esperen pacientemente a que no venga nadie de frente para intentar llegar a la Ronda, una medida que seguro que ayuda a “calmar el tráfico”, porque no hay nada que relaje tanto como un atasco.

“Pero entonces”, dirá alguno, “¿si yo vengo por la noche hacia el centro y no está marcado el carril tengo que meterme en uno de los que vienen de frente y está sin señalizar?”. Sí, amigo mío. Voy a soslayar que su pregunta tiene tintes de fascismo porque parece poner en duda la omnisciencia de nuestros líderes, porque seguro que no lo hace con esa intención. En cuanto a lo que pregunta, piense que ese desafío le ayudará a que esté atento, a mejorar sus reflejos y a comprobar que aún recuerda las lecciones de la autoescuela sobre no invadir carriles contrarios salvo que haya señalización en contra, para poder saltárselas a su gusto, cosa que es muy placentera como cualquier quebranto de las normas. Y si no pregunten a los presos políticos que inundan las cárceles de España.

¡Albricias y jolgorios! ¡Loor y gloria a nuestros próceres! ¡Han hecho un nuevo descubrimiento! ¡¡El carril de quita y pon!!

Por si acaso...

miércoles, 8 de noviembre de 2017

La ''terminada'' (y desastrosa) obra de la Plaza de Abastos

Una de las zonas del "terminado" sótano de la Plaza de Abastos de Lugo

Durante la concentración convocada por COGAMI que tuvo lugar en la helada mañana de ayer (eso explica que hubiera poca gente, pero otorga más mérito a la que acudió a pesar de sus graves problemas de movilidad) Olga Louzao me contó que la alcaldesa había dado por finalizadas las obras en el sótano de la Plaza de Abastos… y que aquello era una chapuza de marca mayor.

Como saben, la Plaza es un tema que me preocupa bastante por un motivo genérico y otro egoísta. El primero es que considero que es importante tener en estado de revista el principal mercado de la ciudad y el más importante de la provincia en venta de productos frescos. El segundo es que yo compro allí. Así que allá me fui a echar un vistazo para saber si era una exageración, cosa rara en Olga, o algo real, que le pega más. Claramente era lo segundo.

Cajas de cables sin tapa, óxido en las puertas, suciedad, desconchones en el suelo y en la pintura, vertidos de agua mal desagüada… Si a cualquiera de ustedes le hacen una obra así en su casa no solo es que no pague la factura, sino que le pone una denuncia al que la hizo aunque esto pueda salir mal y les hablo por experiencia, que a mí me salió rana una cosa de éstas.

Pero a lo que íbamos. Ya no vamos a pedir que la Plaza de Abastos sea como un supermercado de lujo, aunque con la pasta que han metido daba para eso y para más, pero que el suelo no tenga ni una mala capa de pintura antideslizante como la que se pone en los garajes da un poquito de pena. Que una obra recién terminada parezca una zona de guerra no es de recibo y más cuando hay muestras evidentes de desidia, chapuza e improvisación.

Los tacos de madera en las escaleras de Quiroga Ballesteros
Hay detalles muy significativos. Por ejemplo en las escaleras que suben hacia la calle Quiroga Ballesteros se puede ver claramente que se pusieron unas láminas de piedra y que éstas se apoyaron en unas cuñas de madera, que obviamente implican que se iba a poner una capa de solado por encima de la actual, lo que sería de puro sentido común. No solo no se puso esa capa, sino que se dejó el suelo como está y por si eso fuera poco las cuñas de madera allí siguen, convirtiendo ese hueco abierto en un nido de mierda impropio de un lugar donde se venden alimentos.

Imaginen que un particular quiere abrir una instalación y la pone en funcionamiento en esas condiciones. No me quiero imaginar la multa que le cascan, y con razón, pero parece que el Ayuntamiento sigue aplicando aquella máxima de Orozco de “no nos vamos a multar a nosotros mismos”, con la que se siguen permitiendo barbaridades como la actual. ¿A quién se le ocurre mantener en un ambiente donde se venden quesos y productos frescos utilizar materiales porosos que no se pueden limpiar correctamente? ¿De verdad no se les ocurre pensar que ahí hay que poner por lo menos pintura plástica lavable y, mejor aún, baldosa, azulejo y acero?

Después de gastarse un millón largo de euros (1,3 me parece recordar) me chocó en su día que dediquen al sótano solamente 28.000 euros. Ahora entiendo que el resultado es el que es, pero qué quieren que les diga, no debería ser tan caro poner esto en condiciones.



Suelo de la entrada de Santo Domingo
Uno de los varios "parches" del suelo de cemento


La puerta del baño, oxidada... y eso que está "nueva"

Dentro es aún peor. El inodoro sin tapa ni cubierta, las tuberías de cualquier forma...


La caja de cables a la vista, inaceptable en cualquier instalación eléctrica


La bajante de aguas no baja a ningún sitio, así que ésta discurre alegremente.

¿Aquí falta pintar?

martes, 7 de noviembre de 2017

Promocionemos actos de Lugo (ya que quien tiene que hacerlo no lo hace)



Ayer publiqué una brevísima reseña sobre la actuación de Moncho Borrajo en Lugo, y un correo me reprochó en privado, no sin cierta razón, que diga que la gente no va a las cosas y que no están bien promocionadas pero que yo tampoco avisé de que había ese espectáculo. Si fuera lo bastante hortera diría “touché”, pero vamos a dejarlo en una frase pedante que, esa sí, me gusta bastante: “errare humanum est, sed perseverare diabolicum” (la rabia que le tenía yo al latín en el instituto y lo que me gustan ahora los latinajos estos).

En ocasiones, y dependiendo del acto de que se trate, intento avisar a las personas que puedan leer este blog de cosas que me parecen de interés. Es algo totalmente subjetivo por supuesto, porque se basa única y exclusivamente en cosas que a mí me gustan o me parecen importantes mientras soslayo otras que seguramente a la mayoría le apetecerían más, como temas de conciertos de cierto tipo de música que yo no escucho o eventos deportivos, un mundo que jamás me ha interesado.

Si la semana pasada les propuse que me hagan llegar temas que les apetece que trate (no se impacienten, algunos de los que me han propuesto me han gustado pero hay que investigar un poco antes de escribir) hoy les voy a proponer otra cosa: si quieren que avise de algún acto que hay en Lugo y que les parece que está poco promocionado, pongo a su disposición este modesto blog para que se difunda dentro del círculo en que se mueve. No es que sea para tirar bombas, pero oigan, grano no hace granero…

El logo de la campaña con la etiqueta
#AccesibilidadYA
Para inaugurar esta nueva sección de “avisos” les diré que hoy mismo, a las 11 de la mañana en la plaza de Pío XII (la que está entre la Catedral y la Muralla, la de la rampa) hay una concentración que me parece importante. Se trata de un acto reivindicativo que COGAMI apadrina en nuestra ciudad para recordar que el próximo 4 de diciembre termina el plazo legal para que todos los productos, bienes y servicios sean accesibles, cosa que por supuesto no pasa.

Me llegó ayer lunes la invitación y por supuesto la acepté encantado, porque como algunos de ustedes saben tuve una relación muy importante con una silla de ruedas, la de mi abuela, y en esos momentos ves cosas que de otra forma te pasan desapercibidas. Aprendes la importancia de los suelos lisos frente a los adoquines, y que lo que para nosotros es una leve molestia para alguien en silla de ruedas es una tortura. Por los que lo necesitan, por los que lo necesitaron, y porque todos lo podemos necesidad, apoyar la accesibilidad no solo es un tema “social”, sino una cuestión de puro egoísmo, por si algún día necesitamos de ciertos servicios no encontrarnos con que es demasiado tarde.

Les invito a que cuando sepan de algún acto interesante que crean que no se conoce lo bastante me envíen un correo o cualquier tipo de mensaje y lo intentaré incluir. Promocionemos entre todos los actos de Lugo, ya que quien tiene que hacerlo no lo hace. Incluso estoy pensando poner un pequeño espacio en el lateral de este blog para esas cosas. Le daré una vuelta.

Permitan que insista, pero confío en verles hoy martes a las 11 en la Plaza Pío XII.

lunes, 6 de noviembre de 2017

No, jajá no

Moncho Borrajo en plena acción. Foto: La Voz de Galicia
El sábado por la noche actuó en Lugo Moncho Borrajo. No sé cuándo fue la última vez que visitó nuestra ciudad, pero yo lo vi en el Gran Teatro así que echen cuentas.

Tras 45 años sobre los escenarios sigue siendo el mismo: canalla, grosero, irreverente, insultante, genial, atrevido, escatológico, emocionante… y divertido a más no poder. Acudir a los espectáculos de Borrajo es como pedir nuestro plato favorito en un restaurante habitual porque sabes lo que te vas a encontrar, pero eso no impide que lo disfrutes cada vez.

Sigue disparando a diestro y siniestro sin dejar títere con cabeza. Se mete hombres y mujeres, con izquierdas y derechas, cantando y haciendo imitaciones – sorprendió con una más que válida Chavela Vargas – e improvisaciones con palabras que el público le propone, y con un punto final más sentimental que dedicó a los terribles incendios sufridos en nuestros bosques.

Pero lo mejor de Moncho Borrajo es que sigue diciendo sus verdades disfrazadas de humor, aclarando cada poco que “no, jajá no” mientras el público se parte, y siguiendo la más noble tradición del gran payaso irónico e inteligente que hace pensar cuando se apagan las carcajadas.

Nos pidió a todos que le diéramos un recado a los que no vinieron el sábado pero que presumen con esa absurda frase de “es que yo lo vi en Madrid”: el espectáculo es el mismo pero allí la entrada es más cara. Lamentablemente esto es habitual en Lugo donde protestamos porque el nuevo auditorio “solo” tiene mil butacas cuando excepcionalmente llenamos las algo más de ochocientas del Gustavo Freire si viene alguien que sale en la tele. Lugo necesita una buena programación cultural, pero también un público que acuda a disfrutarla.

Artículo publicado en La Voz de Galicia del 6 de noviembre de 2017

viernes, 3 de noviembre de 2017

La Diputación de Lugo menosprecia a los gallegos

Parlamento de Galicia, sede de los representantes autonómicos gallegos.
Desde que hace dos siglos y medio Montesquieu habló de la división de poderes, la evolución humana tira hacia ahí. La separación entre el poder legislativo, el ejecutivo y el judicial son las tres patas de cualquier Estado moderno.

Que cualquier ciudadano de a pie no conozca bien esta diferenciación es grave, pero lo es muchísimo más cuando esa ignorancia proviene de un cargo público importante, como es Darío Campos, presidente de la Diputación de Lugo. El titular de la administración provincial se niega a acudir a rendir cuentas al Parlamento de Galicia para protestar por el supuesto ninguneo que la Xunta hace de las necesidades de la provincia de Lugo.

Parece ignorar el señor Presidente que una cosa es el gobierno autonómico y otra la cámara de representación de todos los gallegos. Es cierto que el control del Parlamento cuando hay mayorías absolutas se convierte automáticamente en el de la Xunta, por el sistema de elección que tenemos en España, pero no es menos cierto que en el Parlamento de Galicia están representados todos los gallegos a través de las fuerzas políticas elegidas en las últimas elecciones autonómicas, con lo que insultar al Parlamento es menospreciar a todos los gallegos.

El Parlamento de Galicia no es soberano, ya que esa característica es únicamente del pueblo de España según reza la Constitución, pero sí es verdad que ésta se canaliza a través de sus diputados que, salvo que cometan delitos como ha sucedido presuntamente en Cataluña, merecen un respeto por diferentes que puedan ser sus ideas. 

En cualquier caso confundir Parlamento y Xunta es es llamativo en alguien que se dedica a la política y tiene importantes cargos, y lamentablemente es habitual. En el penúltimo pleno municipal observé cómo varios concejales también confunden el Parlamento de Galicia con la Xunta.

Que las diputaciones acudan a rendir cuentas a la sede autonómica que representa al pueblo de Galicia es una cuestión de sentido común, sobre todo teniendo en cuenta la rocambolesca elección de los diputados provinciales y la de su presidente, a los que nadie vota directamente salvo sus propias organizaciones políticas. Ningún ciudadano mete en una urna un voto para elegir a los diputados provinciales, así que que éstos cuestionen la legitimidad del Parlamento de Galicia me resulta insultante.

El PP fue el primero en protagonizar ese desplante en la etapa del bipartito, y aunque el propio Feijoo reconoce ahora que fue un error el mal ya está hecho, han marcado un camino de difícil retorno, el de la utilización circense de las instituciones. La hemeroteca tiene la mala costumbre de lanzarse al cuello de quienes usan las circunstancias más allá de las convicciones, como el señor presidente de la Xunta pudo comprobar recientemente con el tema de los incendios.

Amigo/enemigo/mano derecha/vete tú a saber
Foto: El País
Pero me desvío. Darío Campos comete un error, y no solo institucional. También se equivoca utilizando esta táctica como flor de un día, cuando podría ser mucho más combativo, mucho más efectivo e incluso mucho más dañino para los intereses del PP acudiendo al Parlamento y exigiendo allí que se cumpla con Lugo, exponiendo las quejas que tenga. Para eso están los foros públicos, con la gran ventaja de que tendría sentados en los bancos a algunos de sus colegas de partido que le aplaudirían con fuerza, por pocos que sean.

También es cierto que todo esto es "parole, parole, parole", y que hoy dice esto pero mañana puede decir lo contrario, como ocurrió con aquel "traidor" Manuel Martínez que ahora por lo visto es tan maravilloso que merece ser la mano derecha del Presidente. Cosas de la política.

Flaco favor ha hecho hoy a la figura de las diputaciones más allá de ser herramientas al servicio de los colores políticos de sus titulares.