miércoles, 2 de agosto de 2017

De jardín a excavación... y de excavación a abandono absoluto

En 1924 la parcela era una zona verde. Probablemente desde hace siglos. Ahora es un abandono total.
Ese viejo adagio de que “las cosas de palacio van despacio” se convierte en Lugo en el pan nuestro de cada día. Si hablamos de excavaciones arqueológicas y de la intervención pública en los mismos entonces ese “despacio” se transforma en un “para nunca” y es más sencillo ver crecer un castaño que asistir al final de una obra pública de este tipo.

Uno de los yacimientos arqueológicos que más vergüenza debería dar a nuestros próceres es el de la parcela que está entre la Tinería y el aparcamiento de detrás del Sanatorio de los Ojos Grandes. La historia de esta parcela es un ejemplo perfecto de la desidia y la parsimonia que nuestra ciudad sufre en manos de irresponsables a los que parece que les importa un bledo la imagen y el cuidado de Lugo.

Hace muchos años esa parcela se destinó, como tantas otras en esa zona, a huertas. Más recientemente fue un jardín “provisional” que en enero del año 2008, es decir, hace casi una década, éste fue destruido para realizar una ambiciosa excavación arqueológica en la que se encontraron, por lo visto, restos relevantes… pero no sabemos hasta qué punto porque la publicación del informe sobre el tema fue pospuesto y hasta donde yo sé aún sigue esperando ver la luz.

En cualquier caso, los restos fueron tapados con lonas y plásticos, que el tiempo y las inclemencias meteorológicas degradaron hasta convertirlo en el agreste paisaje que hoy tenemos justo al lado de nuestro principal monumento y pegado a una zona en supuesta rehabilitación.

¿Para eso quitaron el jardín? ¿No estaríamos mejor como lo teníamos antes, que por lo menos podíamos cruzar por allí andando y acceder a la Muralla por un punto más? Además las vistas eran bastante más aceptables que la porquería que sufrimos hoy.

Seguro que los que lean habitualmente este blog se esperan lo siguiente: que me pregunte qué habría pasado si un particular tuviera así los restos… Seguro que le caería una sanción millonaria, pero como la parcela es propiedad, hasta donde yo sé, del IGVS, es decir de la Xunta de Galicia, miramos para ellos y vemos cómo mientras sancionan a los particulares porque el toldo de su negocio no es del Pantone exacto que pone la normativa la administración se carcajea y tiene un yacimiento arqueológico pudriéndose y dañándose con raíces de plantas que crecen sin control.

A todos los representantes públicos se les llena la boca cuando hablan de la conservación del Patrimonio, de la obligación de prestarle atención y de todo ese bla bla bla al que ya estamos tan acostumbrados que nos sorprende cuando no se produce. Pero una cosa es predicar y otra dar trigo, y como ejemplo tenemos esta parcela, vergonzosa muestra de lo que es cuidar del patrimonio de todos como si les importase un rábano.


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